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Historia

La Asociación de Antropología del Estado Español (ASAEE) se constituyó bajo esta denominación en octubre de 2017 tras conocerse, al fin, la resolución favorable del Ministerio del Interior de Asociaciones que ponía fin a dos años de interminables gestiones y trámites burocráticos, al tiempo que abría una nueva etapa, de no menos reuniones y trabajo colaborativo, para poner en marcha en este gran proyecto.

Sin embargo, a pesar de su reciente constitución, conviene recordar que la ASAEE recoge el testigo de los años de andadura de la anterior Federación de Asociaciones de Antropología del Estado Español (FAAEE) y de los esfuerzos emprendidos por la Comisión Estatal del Grado en Antropología (CEGA) y la Comisión de Profesionalización de la Antropología (CPA) por avanzar en el ansiado camino de reconocimiento y consolidación académica y profesional de nuestra disciplina.

Trayectoria FAAEE y asociaciones de antropología integrantes

La Federación de Asociaciones de Antropología del Estado Español (FAAEE), a grandes rasgos, ha sido el nexo de coordinación y comunicación múltiple entre las Asociaciones de Antropología existentes en el Estado Español, desde los años ochenta hasta octubre de 2017, cuando se produjo su reconversión e integración en la actual Asociación de Antropología del Estado Español (ASAEE). Bajo esta otra denominación ya se anticipa el alcance mayor y la voluntad integradora de erigirse como el principal órgano de organización, cohesión y gestión de todas las entidades, instituciones y organismos (ya no solo asociaciones) que desarrollan su trabajo en el ámbito de la Antropología dentro del marco del Estado Español.

Los orígenes de la FAAEE hay que rastrearlos a comienzos de los años ochenta. Fue nada menos que en el II Congreso de Antropología, celebrado en Madrid en 1981, cuando comenzó a discutirse la posibilidad de crear un mecanismo que permitiera una mejor comunicación entre las asociaciones de antropología fundadas en aquel momento, así como la idea de generar nuevas asociaciones en aquellas comunidades autónomas en que no las había. A la vez, se planteó la creación de una federación de asociaciones que pudiera aglutinar a los y las profesionales de la antropología repartidos por todo el Estado. Pero, sobre todo, se quiso que esta federación pudiera mostrar a la sociedad que la antropología, una disciplina en esos momentos escasamente conocida en España, podía contribuir a resolver algunos de los problemas sociales que afectaban a la ciudadanía.  Es decir, las antropólogas y antropólogos se rebelaron contra una visión estereotipada que identificaba la disciplina con una ciencia de lo exótico que era, además, tenida por una amplia mayoría como dependiente o subordinada de otras, como la sociología, la historia o la filosofía. Por eso, en aquel congreso pionero de Madrid se redactaron los primeros borradores de estatutos de lo que sería la FAAEE, con el objetivo de construir una estructura sólida de Antropología a escala estatal, así como de contribuir a la formación y difusión de la Antropología como una ciencia social capaz de dar respuesta a numerosos interrogantes y problemáticas de nuestro tiempo. Estos borradores se discutieron nuevamente en el III Congreso, en San Sebastián y, finalmente, se aprobaron en el IV Congreso de Antropología, celebrado en Alicante en 1987. Fue entonces, por tanto, cuando nació de forma oficial esta pionera Federación de Asociaciones de Antropología del Estado Español.

En este contexto de asociacionismo, los congresos bianuales organizados por la FAAEE se consolidaron como un espacio de intercomunicación, interrelación y difusión para presentar los últimos trabajos y resultados en investigaciones antropológicas, constituyéndose en un espacio idóneo de intercambio de ideas, reflexión, actualización y debate. Dichos congresos, convocados por la FAAEE, se organizaron en cada edición por una de las asociaciones integrantes de la federación, con carácter rotativo y teniendo en cuenta la antigüedad y consolidación de aquellas asociaciones que contaban con más años de trayectoria, dado que las últimas asociaciones se sumaron a la federación en 2017: la Asociación Castellano Manchega de Antropología (ACMA), la Asociación Asturiana de Antropología y Patrimonio Etnológico (ASAPE), l’Institut d’Antropologia de les Illes (IAI) y Antropología 2.0. En el XIV Congreso de Antropología, último congreso de la FAAEE celebrado en Valencia en 2017, justo antes de su reconversión como ASAEE un mes después, tuvimos el placer de contar con la presencia de las 15 asociaciones de Antropología que llegaron a integrar la federación. Éstas fueron, en orden alfabético:

ASOCIACIÓN CANARIA DE ANTROPOLOGÍA (ACA)

ASOCIACIÓN CASTELLANO MANCHEGA DE ANTROPOLOGÍA (ACMA)

ASSOCIACIÓ CATALANA DE PROFESSIONALS DE L’ANTROPOLOGIA (ACPA)

ASOCIACIÓN DE ANTROPOLOGÍA DE CASTILLA Y LEÓN “MICHAEL KENNY” (ACYLMK)

ASOCIACIÓN GALEGA DE ANTROPOLOXÍA SOCIAL I CULTURAL (AGANTRO)

ANTROPÓLOGOS IBEROAMERICANOS EN RED (AIBR)

ASOCIACIÓN MURCIANA DE ANTROPOLOGÍA (AMA)

ANTROPOLOGIA, KULTURA ETA GIZARTEA. ANKULEGI (ANKULEGUI)

ANTROPOLOGIA 2.0

ASOCIACIÓN ANDALUZA DE ANTROPOLOGÍA (ASANA)

ASOCIACIÓN ASTURIANA DE ANTROPOLOGÍA Y PATRIMONIO ETNOLÓGICO (ASAPE)

ASSOCIACIÓ VALENCIANA D’ANTROPOLOGIA (AVA)

INSTITUT D’ANTROPOLOGIA DE LES ILLES (IAI)

INSTITUT CATALÀ D’ANTROPOLOGIA (ICA)

INSTITUTO MADRILEÑO DE ANTROPOLOGÍA (IMA)

L’ITA. ASSOCIACIÓ D’ANTROPOLOGIA (L’ITA)

 

2.- Objetivos de la FAAEE

De forma sintética, los fines de la Federación desde sus comienzos fueron los siguientes:

  1. Fomento de las relaciones y la comunicación entre las asociaciones miembro.
  2. Promover la consolidación y desarrollo de las asociaciones miembros y favorecer la creación de asociaciones en aquellas Comunidades Autónomas donde no existan y se den condiciones para ello
  3. Fomento de la comunicación con instituciones afines españolas o extranjeras en el campo de las ciencias sociales
  4. Fomento de la investigación de carácter cultural y difusión de la ciencia antropológica
  5. Promoción de congresos, reuniones y actividades profesionales y coorganización, junto con una Asociación concreta, de los congresos de antropología estatales
  6. Promoción de publicaciones antropológicas y, si ello es posible, edición de una revista científica de la Federación
  7. Interlocución con las instituciones político-administrativas de nivel estatal relacionadas con la ciencia antropológica

 

3.- Representantes de la FAAEE

Presidencias de la FAAEE

Presidencia

Asociación Periodo Años

Dña. Dolors Llopart

ICA III al IV Congreso de Antropología. FAAEE

1987/1990

Dr. Juan José Pujadas

ICA IV al VII Congreso de Antropología FAAEE

1990/1996

Dr. Isidoro Moreno

ASANA VII al IX Congreso de Antropología FAAEE

1996/2002

Dr. Txemi Apaolaza

ANKULEGI IX al XI Congreso de Antropología FAAEE

2002/2008

Dr. Pedro Tomé

ACyLMK XI al XIII Congreso de Antropología FAAEE

2008/2014

Dra. Beatriz Santamarina AVA XIII al XIV Congreso de Antropología FAAEE

2014/2017

 

Última Junta Directiva de la FAAEE
Presidencia AVA 

Dra. Dña. Beatriz Santamarina Campos
Vicepresidencia L’ITA
Dr. D. Jordi Roca i Girona
Secretaría ANKULEGI
Dña. Miren Guillo Arakistain
Tesorería ACPA
Dra. Dña. María Valdés Gázquez

Vocales
Dra. Dña. Celeste Jiménez de Madariaga. ASANA
Dña. Malena Collado Sánchez. AIBR
Dr. D. Oscar Fernández Álvarez. ACyLMK
Dr. D. Álvaro Pazos Garciandía. IMA
Dr. D. Xaquin Rodríguez Campos. AGANTRO
Dra. Dña. Begonya Enguix Grau. ICA
Dr. D. Raquel de la Cruz Modino. ACA
Dr. D. Luis Álvarez Munárriz. AMA
Dra. Dª. Ascensión Almodóvar Naranjo. ACMA
Dr. D. Alejandro Nicolás Miquel Novajra. IAI
Dra. Dª. Yolanda Cerra Bada. ASAPE
Dr. D. Pablo Mondragón Valero. ANTROPOLOGÍA 2.0

Trayectoria de la CEGA y CPA

Desde su constitución, la Comisión Estatal del Grado en Antropología (CEGA) y la Comisión de Profesionalización de la Antropología (CPA) han dirigido sus intereses y esfuerzos por la consolidación académica y profesional de la antropología[1].

Tradicionalmente, la Antropología ha tenido una escasa representación en el ámbito institucional académico si la comparamos con otras ciencias sociales. Su origen se remonta a los años setenta, cuando se incorporaron algunas asignaturas de Antropología en el plan de otros estudios superiores. En los 80 asistimos a la consolidación de la especialidad de Antropología en algunas universidades, pero no fue hasta 1992 cuando se empezó a impartir como licenciatura de segundo ciclo o, dicho de otro modo, sólo dos años de formación frente a los cuatro o cinco años que recibían los titulados de otras Ciencias Sociales. La diferencia en cuanto al tiempo de formación repercutía asimismo en la acreditación de su capacitación profesional y en una menor demanda en el mercado laboral. Con todo, esta fórmula dio lugar a las primeras generaciones de titulados/as en Antropología en el Estado español.

Sin embargo, el plan de adaptación de los estudios universitarios al Espacio Europeo de Educación Superior vino a tambalear los avances conseguidos bajo la creciente amenaza de que la disciplina no quedase incorporada en el nivel de Grado sino que, por el contrario, se relegase a un nivel de Postgrado. Esto conllevaba la imposibilidad de formar antropólogos/as dentro de una disciplina sólida y al mismo nivel de importancia que otras Ciencias Sociales.

Este contexto, y ante la reiterada negativa de la ANECA a financiar la elaboración del libro blanco del Grado en Antropología, desde junio de 2003 una red de representantes de las universidades en las que se impartía la Licenciatura en Antropología Social y Cultural comenzó a trabajar por la aprobación de un grado propio en nuestra disciplina. Estos primeros esfuerzos se concretaron en la Jornada por el Grado de Antropología en el Espacio Europeo de Educación Superior, celebrada el 28 de octubre de 2004 en la Universidad Complutense de Madrid para reivindicar, de forma colectiva y con un total consenso, la consideración de la Antropología en el nuevo mapa de títulos universitarios en el Estado español, así como la necesidad de trabajar por la profesionalización y por su mayor conocimiento y visibilidad en la esfera pública. En este sentido, la Antropología aplicada podía ser una herramienta esencial de intervención y transformación social. Tras los diagnósticos, demandas y necesidades registradas en esta Jornada, se acordó constituir la Comisión Estatal del Grado en Antropología (CEGA) como una comisión de trabajo y de movilización para la consecución de los intereses más urgentes de la Antropología en el campo formativo[2].

Desde su creación, la CEGA ha coordinado reuniones periódicas, ha trabajado intensamente en la elaboración de documentos, ha impulsado algunas acciones reivindicativas y ha realizado contactos políticos y académicos siempre en la línea de garantizar la mejor adaptación posible de la oferta formativa de Antropología al EEES en España. En particular, entre 2004 y 2007, dirigió su actividad hacia la elaboración del libro blanco del Grado en Antropología (que tuvo como hito la presentación del Estudio Preliminar del Grado en Antropología financiado por la ANECA en febrero de 2005); la consiguiente elaboración de una propuesta de plan de estudios para el Grado de Antropología; y el impulso de algunas acciones reivindicativas contra la propuesta del Ministerio de incluir un Grado en Antropología y Sociología en el nuevo catálogo de títulos oficiales. Durante todo este proceso la CEGA se ocupó, por un lado, de elaborar los mismos documentos que el Ministerio estaba confeccionando para las titulaciones que se convertirían en grado (conversión que no estaba prevista en el caso de la Antropología) y, por otro lado, de hacer gestiones ante las autoridades para defender nuestra propuesta.

Todos estos esfuerzos se recompensaron al verse cumplido el objetivo principal: conseguir la implantación de un Grado en Antropología Social y Cultural entre los nuevos títulos universitarios. A partir de entonces, saltó a primera línea otra necesidad prioritaria: trabajar por la profesionalización de los/as futuros/as titulados/as. Este fue el motivo fundamental que llevó a la CEGA a replantear su situación y ámbito de actuación para, más allá de afianzar la trayectoria formativa, velar por la integración de los antropólogos y antropólogas en el ámbito profesional. Así se entiende el nacimiento de la Comisión de Profesionalización de la Antropología (CPA) en la reunión fundacional que tuvo lugar el 8 de junio de 2007 en la Universitat de València, previo acuerdo de que cada uno de los/as representantes de universidades de la CEGA que acudiesen a la misma lo hicieran acompañados/as de un antropólogo/a que trabajase fuera del ámbito académico, para recoger el testimonio acerca de las problemáticas y necesidades percibidas desde el ámbito laboral. Los puntos más urgentes que marcaron el trabajo a partir de entonces fueron: 1) analizar la situación actual por lo que se refiere a la inserción laboral y las salidas profesionales de la Antropología, 2) garantizar la formación adecuada en los nuevos grados para la capacitación profesional de los/as titulados/as y 3) impulsar la creación de un Colegio Profesional de Antropólogos/as.

Por tanto, la trayectoria y organización de la CPA desde su constitución ha ido de la mano de la  CEGA, realizando reuniones periódicas, elaborando documentos y haciendo contactos políticos y gestiones ante la Administración. Los trabajos de la CPA se han organizado por cursos académicos. En el curso 2007-2008 se realizó un diagnóstico de la situación actual de las salidas profesionales y la inserción laboral de nuestros titulados, con la consiguiente elaboración de un Informe sobre la ocupación laboral de los titulados en Antropología en España. Asimismo, se trató de garantizar que los nuevos grados incorporasen formación orientada a la profesionalización (se hizo una consulta al mundo profesional, a antropólogos/as profesionales y empleadores/as, sobre las competencias orientadas a la práctica profesional que habría que incorporar). El curso 2008-2009 la CPA centró sus esfuerzos en diseñar una estrategia para alcanzar el objetivo de crear un Colegio Profesional de Antropólogos/as, mediante la contratación de los servicios del abogado asesor de Unión Profesional, la asociación que aglutina todos los colegios profesionales del Estado español, quien realizó un informe de viabilidad con una serie de recomendaciones de estrategia a seguir. Siguiendo esas indicaciones, el curso 2008-2009 se trabajó por la consecución de un Colegio profesional de Antropólogos/as a nivel estatal. En el curso 2009-2010 los cambios a los que obliga la adaptación de la legislación española a la directiva europea de servicios y el propósito del Ministerio de Economía y Hacienda español de racionalizar la planta de colegios profesionales, paralizó este proyecto.

En la actualidad, si echamos la vista atrás y comparamos el escenario actual con el de unos años atrás la situación de la disciplina ha mejorado, si no sustancialmente, sí de forma esperanzadora: podemos hablar sin lugar a dudas de un contexto de oportunidades.

De forma muy resumida, en el ámbito académico se han consolidado los estudios de grado y postgrado en Antropología en cada vez más universidades (consultar la lista de centros académicos en el apartado de Formación en Antropología). La presencia de esta oferta formativa en Antropología en el Estado español es todo un logro y ahora el reto es el de mantenerla.

En cuanto al ámbito profesional, el mejor diagnóstico sobre la situación actual lo constituye el Informe de la ocupación laboral de los titulados en Antropología en España elaborado por la CPA el curso 2007-2008. Aunque la situación actual tiene muchos retos pendientes, cabe esperar que el paso de una formación de ciclo corto a otra de ciclo largo (homologada a la que reciben los titulados en otras Ciencias Sociales) y la incorporación de formación orientada a la práctica profesional, den como resultado un número cada vez mayor de titulados en Antropología dentro del mercado laboral.

Por lo que respecta a la presencia en la sociedad, estamos trabajando duro para que los avances antes mencionados en el campo académico y profesional tengan una resonancia directa en el plano social. La necesidad de una mayor visibilidad y presencia en los medios de comunicación y el escenario social o la importancia del conocimiento y reconocimiento de nuestra profesión son, a día de hoy, las principales asignaturas pendientes de la Antropología en el Estado español. En este sentido, no dudamos que la consolidación de la ASAEE supone un logro en la consecución de todos estos objetivos.

[1] Esta reseña ha sido elaborada a partir del artículo de nuestra compañera María Valdés Gázquez: “ANTROPOLOGÍA E “INTERÉS PÚBLICO”. El desafío profesional de la antropología en España”, que fue publicado en 2012 y puede consultarse en su totalidad en la Revista de Antropología Experimental nº 12, Monográfico: ANTROPOLOGÍA EN ESPAÑA: Nuevos Caminos Profesionales. [Texto 1: 7-21. Universidad de Jaén (España)].

[2] Todos los documentos generados por la CEGA están accesibles en: http://webs2002.uab.es/antropologia/ grado.

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