S29 FUTUROS COMPROMETIDOS: DESAFÍOS ALIMENTARIOS EN CONTEXTOS DE CRISIS
Coordinación:
Claudia Rocío Magaña González
claudia.magana @ ub.edu
Mabel Gracia-Arnaiz
Desde hace más de una década, estamos asistiendo a una explosión de iniciativas que, de diferente tipo y profundidad, trabajan con el objetivo de responder a las demandas de organismos internacionales como la ONU, FAO, la OMS o la UE para transitar otros modelos alimentarios. No deja de ser paradójico que muchas de estas iniciativas refieran la necesidad de garantizar la seguridad alimentaria como un objetivo urgente en un momento en que las relaciones geopolíticas globales, atravesadas por crisis recurrentes de diversa naturaleza, la hacen más incierta que nunca (Garthwite et al., 2015). De los sistemas alimentarios se dice que han de ser simultáneamente saludables, sostenibles e inclusivos -por este orden se han ido sustantivando- y, particularmente desde de la pandemia de la Covid-19, también resilientes. Esta sobreadjetivación de “lo alimentario” refleja tanto las vastas expectativas depositadas por los estados en torno al sinfín de actividades que deberían desembocar en formas de producción, distribución y consumo de alimentos que no comprometan la salud, la economía ni el medio ambiente, como el diverso y disperso contenido de las agendas políticas. A su vez, las tensiones inherentes a la consecución de estos objetivos han puesto en evidencia los efectos del incremento de las desigualdades en aquellos países que, despreocupados por la alta disponibilidad y relativa estabilidad de alimentos en los mercados, han desconsiderado el derecho a la alimentación como un asunto político primordial. En este panel, nos proponemos analizar las desigualdades, las tensiones y los conflictos sociales a partir de considerar los desafíos alimentarios que comprometen futuros cada vez más inciertos para las personas. También pretendemos abordar las situaciones en las que se observan vulnerabilidades sociales (derivadas de la pobreza, el desempleo, el envejecimiento, la exposición a entornos tóxicos, etc.) y comprender cómo las personas y sus prácticas alimentarias cotidianas se ven afectadas por estos procesos (Duran et al. 2021; Gracia-Arnaiz, 2023; Larrea et al. 2024; Llobet et al., 2022). Cuestiones como la (in)seguridad alimentaria, la justicia alimentaria, la soberanía alimentaria o el derecho a la alimentación son presupuestos que buscan trazar líneas para atender las problemáticas derivadas de los contextos de crisis (Slocum y Cadieux, 2015; McRae, 2016). Alentamos la presentación de comunicaciones que contribuyan a una densificación y problematización de la noción de (in)seguridad alimentaria, considerando esta categoría tanto desde el punto de vista de la salud/toxicidad/preferencias alimentarias como teniendo en cuenta las dimensiones establecidas por la FAO (disponibilidad, acceso, utilización, estabilidad y más recientemente sostenibilidad y aceptabilidad) que parte de un enfoque tecnocrático y productivista que a menudo ha desconsiderado los sistemas locales de producción, distribución y consumo arraigados a nivel social y cultural. En este sentido, nos gustaría discutir sobre los modelos que plantean estas cuestiones en el largo plazo y que integran perspectivas de trabajo en un sistema complejo e interconectado (Byaruhanga y Isgren, 2023). A su vez, serán bienvenidas las propuestas que además de recuperar las dimensiones de la (in)seguridad alimentaria, planteen cuestiones en torno a esta categoría, actualmente ineludible en la definición de políticas públicas sociales y sanitarias. Por otro lado, se busca establecer un diálogo con aquellos actores sociales, que han desarrollado acciones, estrategias, proyectos y luchas en diferentes niveles de la sociedad: individual, grupal, barrial, local y/o nacional, que cuestionan y desafían las desigualdades e injusticias alimentarias y trabajan en favor de una alimentación para todas y todos (Magaña-González, et al., 2023). En este sentido, nos interesa dialogar con aquellos estudios que focalicen el análisis de iniciativas comunitarias comprometidas con la alimentación inclusiva y digna, que vayan más allá de dar respuesta a la cobertura de necesidades básicas y se sitúen en la lógica de los derechos, con una perspectiva ecosocial y feminista (Sachs y Campillo, 2014; Valdez, et al., 2022). Por último, nos interesa, también profundizar en las estrategias metodológicas que se han establecido para analizar el continuum entre seguridad/inseguridad alimentaria (Díaz-Méndez y García-Espejo, 2021) y dar cuenta de las oportunidades y límites de la etnografía como método y práctica crítica y política (Dietz, 2011; Denzi, 2015).
Se aceptarán comunicaciones castellano, inglés, portugués.