
XVII CONGRESO INTERNACIONAL DE ANTROPOLOGÍA ASAEE 2025
2-5 de septiembre de 2025
San Cristóbal de La Laguna (Tenerife)
Las sociedades contemporáneas enfrentan complejos procesos de transformación acelerada, relacionados con las múltiples crisis (financieras, ambientales, climáticas, políticas…) que atraviesan la globalidad interconectada. Los encuentros y desencuentros entre grupos socioculturalmente diversos, lejos de normalizar el conocimiento y el intercambio constructivo, parecen forzar fronteras de muy diverso tipo que ni la virtualidad logra suavizar. Gentrificación y marginalidad, más o menos invisibles en las ciudades, conviven con las movilidades antagónicas ejemplificadas en la migración forzada por la necesidad y por el turismo como expresión del consumo de ocio deseado. Las respuestas tecnocráticas, que distribuyen usos y marcan territorios, en no pocas ocasiones olvidan a las poblaciones, que comparten modos de vida, se interrelacionan y proyectan su futuro en las acciones, creencias, ideologías y tecnologías. Estos escenarios, y muchos más, dan sentido al lema antropologías comprometidas del XVII Congreso de Antropología de la Asociación de Antropología del Estado Español (ASAEE). Para analizar, comprender y actuar frente a los retos sociales, económicos y ambientales, el conocimiento de la Antropología ha de ser integrado en el debate público y político, desde el compromiso con las personas y las comunidades. Generar ese conocimiento, de manera activa con los múltiples grupos sociales con los que trabajamos, hacerlo accesible y facilitar que sea tomado en consideración por los actores que participan en los procesos de gobernanza, que intentan solucionar problemas y crear oportunidades, sería la labor de unas antropologías comprometidas.
El compromiso es sociocultural y medioambiental, de acciones presentes y miradas futuras, teórico, metodológico y aplicado. Una responsabilidad disciplinar que parte y se nutre del conocimiento que la diversidad ofrece. Las antropologías comprometidas se pueden expresar así de forma multidimensional, tratando de mirar críticamente tanto el lenguaje (de)colonizador y marcado por el género, la virtualidad tecnológica y social, la inmediatez de las modas y las comunicaciones, como las ecologías dañadas por los usos y abusos de los desarrollos sin compromisos con la vida y los territorios.
Las Islas Canarias constituyen un buen ejemplo de estos retos. Punto de encuentro entre culturas y poblaciones de tres continentes, las Islas han estado sometidas a procesos de cambio históricos ligados a los ciclos de la agricultura de exportación, o más recientes ligados al desarrollo turístico, y acelerados en los últimos años. Contando con una economía débil y altamente dependiente, el archipiélago históricamente ha afrontado fenómenos migratorios de muy diversa índole, erigiéndose como espacio para el ocio (y el negocio), la pluralidad cultural y religiosa, a la vez que lugar de destierro propio de las (ultra)periferias y la insolidaridad (véase el caso de los menores migrantes a mediados de 2024).
Desde Canarias, levantamos nuestra voz para abogar por una antropología que no solo estudie el mundo, sino que también se implique en su mejora continua, a través de la justicia social, la sostenibilidad, la responsabilidad y el respeto mutuo. Este Congreso aspira a representar la diversidad de la antropología social y cultural, tanto en temáticas como en perspectivas teóricas y enfoques. También a cultivar la transdisciplinariedad que puede enriquecer nuestro discurso y nuestra práctica, en colaboración con otros marcos disciplinares y profesionales.
San Cristóbal de La Laguna, como ciudad Patrimonio de la Humanidad, constituye un marco especialmente adecuado para este Congreso, en el que colabora el Instituto Universitario de Investigación Social y Turismo, el Departamento de Sociología y Antropología, la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación, la Revista Pasos, y, por supuesto, la Asociación Canaria de Antropología. Otras instituciones de las Islas se irán sumando a dar soporte al Congreso, siempre amparado dentro de la cobertura de la ASAEE. En 1993 organizamos el Congreso bajo el amparo de la anterior FAAEE, y esperamos que este evento perdure tanto en las memorias de los participantes como ocurrió con aquel.