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S26. Alternativas habitacionales y envejecimientos en el umbral de la desinstitucionalización de los cuidados

S26. ALTERNATIVAS HABITACIONALES Y ENVEJECIMIENTOS EN EL UMBRAL DE LA DESINSTITUCIONALIZACIÓN DE LOS CUIDADOS

Coordinación:
Montserrat Soronellas-Masdeu
L’ITA: Associació d’Antropologia
Departament d’Antropologia, Filosofia i Treball Social
Universitat Rovira i Virgili
mariamontserrat.soronellas@urv.cat

Yolanda Bodoque-Puerta
L’ITA: Associació d’Antropologia
Departament d’Antropologia, Filosofia i Treball Social
Universitat Rovira i Virgili
yolanda.bodoque@urv.cat

El envejecimiento es heterogéneo y está condicionado por dimensiones de clase, etnia, género y origen. No es lo mismo envejecer con acceso a servicios sociales y sanitarios públicos insuficientes, que teniendo poder adquisitivo para gestionar el cuidado de manera privada. Además, la longevidad conlleva nuevas fragilidades y, con ello, mayores demandas de cuidado. Por tanto, dependiendo de dónde se inscriba socialmente el envejecimiento, los cuidados mostrarán una gran diversidad sobre dónde, cómo y quiénes lo realizarán (Buch, 2018).

Numerosos informes de organismos internacionales se hacen eco de que, a pesar de las diferencias entre los regímenes de bienestar europeos, la familia sigue siendo la principal responsable de la provisión de cuidados y que envejecer en el entorno donde se ha residido en los años de la vida adulta, es una aspiración mayoritaria. En España, a pesar de que los cuidados en el envejecimiento están en transformación, se sostienen en tres constantes: el género, el parentesco  y el hogar como espacio de pertenencia. Cuando las necesidades de cuidados se complejizan y la familia no es suficiente, ante la escasez de recursos públicos, entran en escena el cuidado remunerado, público o privado y el comunitario, que construyen complejos e improvisados “mosaicos de recursos de cuidado” (Soronellas et al. 2021). El hogar, recurso fundamental por su protagonismo en el sostenimiento de los cuidados cotidianos (Chirinos, et al., 2025), puede agravar la situación de dependencia por ser un espacio intrínsecamente vinculado a las condiciones sociales en que se inserta. La falta de recursos económicos y de políticas sociales específicas, impide solventar sus deficiencias físicas o realizar adaptaciones de acuerdo a las necesidades. Sin embargo, la respuesta alternativa al cuidado familiar y en el hogar desde los poderes públicos sigue siendo insuficiente y obsoleta.

Algunos países europeos están transitando hacia modelos de atención domiciliaria y comunitaria en detrimento de las residencias, que se reservan para situaciones de dependencia severa. Muestran que determinados tipos de soluciones habitacionales para personas mayores proporcionan atención personalizada en entornos hogareños que facilitan el mantenimiento de la identidad y el estilo de vida que tenían en sus domicilios. Además, la atención a sus necesidades es provista por servicios domiciliarios públicos muy desarrollados. En España existen alternativas a la dicotomía hogar/residencia. Ejemplo de ello son las viviendas colaborativas (López et al., 2020), que promueven compartir vejez y cuidados de forma cooperativa, apostando por su socialización, desfamiliarización y profesionalización. Se inscriben en un importante cambio cultural de las generaciones que llegan a la vejez, con mejor nivel educativo, capacidad económica y deseos de autonomía. Desde la política pública también se han puesto en marcha alternativas habitacionales para vivir la vejez de forma acompañada y disponiendo de servicios y tutela para afrontar los problemas de salud. Buscan adaptarse a las necesidades y deseos de las personas mayores, en favor de la libertad, la privacidad y la vida significativa (Sancho, 2020).

Este nuevo modelo de envejecer en (o como en) casa, que la pandemia ha precipitado, se explicita en las estrategias europea y española de desinstitucionalización que entienden como ámbito principal del cuidado el domicilio y la residencia como excepción. Sin embargo, esta tendencia, corre el peligro de una refamiliarización de los cuidados si no se acompaña de una buena financiación y organización. ¿Es posible desarrollar iniciativas que sean sostenibles y respetuosas, contemplen situaciones diversas, se adapten a los territorios y no reproduzcan las desigualdades de género, origen y extranjería características del sector de los cuidados? Hacemos una llamada a comunicaciones que reflexionen sobre el rol de la vivienda en los procesos de envejecimiento y su incidencia sobre la organización social de los cuidados. En concreto, nos interesan propuestas de carácter etnográfico que hayan trabajado bajo alguna de estas premisas:

  1. La relación entre la estrategia de desinstitucionalización y el surgimiento de iniciativas habitacionales alternativas al cuidado en el hogar y al cuidado residencial.
  2. Las dificultades materiales, logísticas y organizativas que conllevan envejecer en el propio domicilio, teniendo en cuenta que no siempre es un lugar considerado adecuado para envejecer.
  3. Los tipos de iniciativas públicas que se han desplegado en las dos últimas décadas, principalmente en las zonas urbanas, en forma de viviendas adaptadas para personas mayores. Qué servicios de atención ofrecen, quienes son las personas usuarias, cómo se acompaña a las residentes en el proceso de pérdida de autonomía.
  4. La relación entre despoblación y envejecimiento y explorar la brecha ciudad/campo. ¿Qué tipo de iniciativas se desarrollan en las zonas rurales?
  5. Como la diversidad de iniciativas habitacionales comunitarias y las formas cooperativas que ofrecen servicios domiciliarios, contribuyen, o no, al proceso de desinstitucionalización y a la superación de las desigualdades de género, clase y origen.
  6. Y, finalmente, teniendo en cuenta que el actual modelo residencial es rechazado pero sigue siendo el recurso esperado cuando llega la pérdida de autonomía personal, cabe plantearse si se están concretando, y cómo nuevos modelos de residencia para personas mayores.

 

Palabras clave: Cuidados en la vejez; vivienda; envejecimiento en el entorno; crisis de los cuidados; (des)institucionalización.

Idiomas: Catalán y castellano

Referencias bibliográficas:

  • Buch, E. (2018) Inequalities of Aging. NYU Press.
  • Chirinos, C., Bodoque, Y. y Coma, H. (2025) Hacer hogar y envejecimiento: (des)encajes, materiales, sociales y culturales en contextos de cuidado de larga duración. AIBR, 20 (1): 91-114
  • Comas-d’Argemir, D. y Soronellas, M. (2021) “Envejecimiento, dependencia y cuidados. Retos sociales y retos asistenciales”, AEC, 22: 5-18.
  • López, D., Estrada, M. y Farré, L. (2020) “Havens and Heavens of Ageing-in-Community: Home, Care and Age in Senior Co-housing”. En Pasveer, B., Synnes, O. y Moser, I. (ed.) Ways of Home Making in Care for Later Life, 159-181. Springer
  • Sancho, M. (2020) “Viviendas y alojamientos para personas mayores. La experiencia internacional”, RIEV, 65 (1-2):180-224.

 

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