S41. Antropologías críticas de la salud mental
Coordinación:
Elena Blanco de Tena-Dávila
Departament d’Antropologia, Filosofia i Treball Social – Universitat Rovira i Virgili; Institut Català d’Antropologia;
elenabdtd@gmail.com
Edurne de Juan Franco
Departamento de Sociología y Trabajo Social – Euskal Herriko Unibertsitatea; Institut Català d’Antropologia
enune3@gmail.com
Durante las últimas décadas, las disciplinas psi y bio han consolidado una influencia creciente sobre la producción científica, las políticas públicas y las estrategias de intervención en torno a los malestares subjetivos, el sufrimiento psíquico y las aflicciones emocionales. Sus categorías, lenguajes y formas de explicación han calado también en el sentido común contemporáneo sobre la “salud mental” (Ciciurkaite y Pescosolido, 2024), contribuyendo a definir qué experiencias son reconocidas como problemáticas, qué formas de sufrimiento se vuelven visibles y qué respuestas se consideran legítimas o deseables.
En este contexto, el denominado modelo biomédico hegemónico (MBH) (Menéndez, 1984) ha tenido un papel central en la construcción de una mirada que entiende los sufrimientos como “patologías” naturales, bioquímico-físicas, universales y moralmente neutras, frecuentemente disociadas de las circunstancias biográficas, socioculturales, económicas y políticas en las que se producen. Las perspectivas neurobiológicas y genéticas continúan alimentando, además, la promesa de una futura identificación de las bases etiológicas de los trastornos mentales (Syme y Hagen, 2019). Con ello, refuerzan lecturas biologicistas, individualizantes y descontextualizadas del malestar, en un contexto más amplio de expansión transnacional de los lenguajes psi y de la psiquiatrización de formas diversas de sufrimiento social (Mills, 2014).
Esta hegemonía no solo organiza modos de explicar el malestar, sino también formas de clasificar sujetos, distribuir credibilidad, legitimar intervenciones y desplazar hacia el individuo sufrimientos producidos en tramas socioeconómicas, institucionales y relacionales más amplias.
Frente a estas tendencias, las antropologías críticas de la salud mental han contribuido a problematizar los supuestos, categorías diagnósticas e intervenciones propias del MBH. Han examinado y cuestionado los reduccionismos biologicistas, empiricistas y neo-mecanicistas que lo sustentan, así como las formas de clasificación e intervención que este modelo produce y legitima (Martínez-Hernáez, 2008). Asimismo, han identificado y criticado diversas formas de estigmatización y de violencia directa, simbólica, institucional y epistémica que atraviesan las vidas de las personas con experiencia de sufrimiento mental, diagnóstico y/o psiquiatrización (Fricker, 2007; de Juan Franco, 2021).
Al mismo tiempo, estas aproximaciones han permitido etnografiar trayectorias individuales y colectivas de activismo, resistencia, cuidado, reconocimiento y producción de saberes situados. Los activismos en primera persona, los movimientos locos, las redes comunitarias y las prácticas colectivas de cuidado han abierto otros modos de comprender el sufrimiento, disputar las categorías diagnósticas y reclamar justicia social, autonomía relacional, derechos y dignidad (Correa-Urquiza, Muñoz y Alegre-Agís, 2025; Pérez Pérez, 2023; Caponi, 2024).
Desde esta perspectiva, proponemos pensar la salud mental como un umbral disputado: un espacio liminar en el que se cruzan diagnóstico y experiencia, cuidado y control, saber experto y saber situado, normalidad y desviación, vulnerabilización y agencia, violencia institucional y prácticas de resistencia. Este umbral no remite únicamente a una frontera entre salud y enfermedad, sino a un campo de tensiones donde encontramos clasificaciones, intervenciones, subjetividades, desigualdades, derechos vulnerados, y también formas colectivas de reparación, apoyo mutuo y producción colectiva de conocimiento.
Deseamos que este simposio nos permita poner en común saberes sobre procesos, fenómenos, narrativas y estrategias de atención relacionadas con salud mental, sufrimiento subjetivo y aflicciones emocionales diversas. Esperamos que este espacio de reflexión nos permita sobrepasar el umbral de la unidimensionalidad biomédica, y desplegar una mirada amplia, crítica y situada sobre los malestares contemporáneos. Para ello, proponemos abordar las relaciones entre discursos hegemónicos y subalternos, diagnósticos y aflicciones, biologías y biografías, regímenes de verdad, saberes expertos y saberes situados, conocimiento y creencia, normalidad y desviación, control y cuidado…
Animamos a que personas y colectivos vinculados a entidades académicas, investigadoras, de activismo o clínicas, entre otras, presenten investigaciones en curso o concluidas relacionadas con algunos de los siguientes ejes temáticos:
- Biomedicalización, farmacologización o mercantilización de malestares.
- Diagnóstico, psiquiatrización y producción social de categorías clínicas.
- Narrativas en primera persona sobre salud mental, sufrimiento subjetivo y aflicciones emocionales.
- Etnografías y metodologías situadas para pensar el sufrimiento, la psiquiatrización y las resistencias.
- Violencias institucionales, simbólicas, epistémicas y formas de silenciamiento.
- Psicopatologización de inequidades sociales.
- Género, interseccionalidad, poder, vulnerabilidad y desigualdades en la producción y gestión del sufrimiento.
- Trayectorias de recuperación, reconocimiento y reparación.
- Cuidado, acompañamiento, apoyo mutuo y redes comunitarias.
- Activismos y movimientos sociales, derechos y autonomía, justicia social y epistémica, saberes situados y resistencias desde los márgenes.
- Intervenciones en salud mental: ambivalencias, expansión de los límites de la atención biomédica, prácticas alternativas, colectivas, interdisciplinares, intersectoriales…
- Transformaciones contemporáneas del campo de la salud mental: crisis de cuidados, digitalización, psicologización de la vida cotidiana, consumo de psicofármacos…
- Salud mental en contextos institucionales (escuelas, prisiones…): clasificaciones, itinerarios, intervenciones y experiencias de cuidado, control o vulneración de derechos…
Palabras clave: salud mental, sufrimiento subjetivo, psiquiatrización, justicia epistémica, cuidado
Idiomas aceptados: castellano, catalán, gallego, inglés, portugués
Referencias:
- Caponi, S. (2024). Derechos humanos y salud mental: sobre conquistas y retrocesos. Arxiu d’Etnografia De Catalunya, 27, 129-157. doi:10.17345/aec27.3983
- Ciciurkaite, G., & Pescosolido, B. A. (2024). Mental Health Literacy and Public Stigma: Examining the Link in 17 Countries. Medical Research Archives, 12(7). doi:10.18103/mra.v12i7.5471
- Correa-Urquiza, M., Muñoz, A., & Alegre-Agís, E. (2025). The Mad Movement in Catalonia. Epistemic resistance and counter-hegemony in mental health. SSM – Mental Health, 8, 100533. doi:10.1016/j.ssmmh.2025.100533
- de Juan Franco, E. (2021). “(Sobre)vivencias de la psiquiatría”: una aproximación a las subjetividades de la violencia institucional y los activismos locos. Ponto Urbe, 29. https://doi.org/10.4000/pontourbe.11029 Fricker, M. (2007). Injusticia epistémica. Barcelona: Herder.
- Martínez-Hernáez, Á. (2008). Antropología médica: teorías sobre la cultura, el poder y la enfermedad. Anthropos: Barcelona.
- Menéndez, E. L. (1984). El modelo médico hegemónico: transacciones y alternativas hacia una fundamentación teórica del modelo de autoatención en salud. Arxiu d’Etnografia De Catalunya, 3, 84-119. doi:10.17345/aec3.84-119
- Mills, C. (2014). Decolonizing Global Mental Health: The psychiatrization of the majority world. Routledge.
- Pérez Pérez, B. (2023). Una genealogía de la matriz de poder moderna. Lo humano, el derecho y la locura. (Tesis Doctoral, Departamento de Psicología, UAB).
- Syme, K. L., & Hagen, E. H. (2019). Mental health is biological health: Why tackling “diseases of the mind” is an imperative for biological anthropology in the 21st century. American Journal of Physical Anthropology, 171(S70), 87-117. doi:10.1002/ajpa.23965