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Call for papers: Artículos para el Número 23 «Adolescencias y Riesgos: Escenarios para la Socialización en las Sociedades Globales»

Para la Revista Prisma Social, revista de Ciencias Sociales e investigación social (ISSN 1989-3469). Fecha límite de recepción de propuestas:

– Resúmenes: 1 de septiembre de 2018.
– Trabajos completos (tras la aceptación del resumen previo): 1 de octubre de 2018.

Nº 23 | Adolescencias y Riesgos: Escenarios para la Socialización en las Sociedades Globales

Marchamos hacia un futuro repleto de inseguridades, incertidumbres a las que Beck (2000) hizo referencia en su «sociedad del riesgo». Un nuevo periodo que exige a las Ciencias Sociales y Humanas ofrecer respuestas ante el advenimiento de los constantes cambios, tanto de crecimiento como de precariedad sobrevenida. A pesar que las desigualdades siguen latentes, la extensión de las garantías ha permitido ampliar las posibilidades de crecimiento, pero también un acceso a la fragilidad con mayor rapidez que en décadas anteriores (Appadurai, 2004).

Siguiendo a Taibo y Sampedro (2011), la sociedad actual es resultado de los avances de la civilización, manifestándose principalmente en tres áreas: pérdida de ideología, monopolios del desarrollo y la disolución de los vínculos de los individuos con los grupos tradicionales y valores de referencia. Dicho de otra manera, el florecimiento de la sociedad del riesgo culmina con el llamado proceso de individualización. La complejidad que rodea la evolución de las nuevas sociedades y que favorece el cambio cultural, antepone el hedonismo del yo al bienestar colectivo. En este escenario conviven disciplina y flexibilidad; un nuevo contrato social donde lo efímero adquiere un valor sustancial. Una nueva era que Lipovetsky (1995) diagnostica que sufre de «adolescentismo», ya que lo fugaz pasa a ostentar un valor perenne en nuestro tiempo.

Y en este escenario… las adolescencias. Constituyen periodos distintos dependiendo del sujeto, contexto, herencia o proceso. Las adolescencias son ante todo, periodos de fragilidad: se coquetea con circunstancias adversas y existen pobres habilidades de interrelación y de resolución de problemas. Incluso investigadores como Calderón (2014), refiere que el nivel cultural afecta a la madurez emocional, la rigidez cognitiva o el pensamiento abstracto (Tur et al, 2012). En este sentido, coincidimos con Farrington y Welsh (2007), significando que los/as adolescentes que asumen conductas de riesgo prematuras asumen menor consistencia que aquellos que siguen patrones de cohesión.

Las adolescencias gestan su escenario de convivencia entre la preadolescencia y la madurez. Es en este periodo de búsqueda y fugacidad cuando se asientan las bases relacionales. Así es como el/la adolescente amplía sus redes; factor clave para aprender a establecer sus propias relaciones sociales, empoderar su bienestar psicológico y para formarse una imagen de sí mismo/a distinta de la que recibe el entorno de supervisión del que es objeto (Silverstein y Giarrusso, 2010).

Las problemáticas asociadas a esta etapa se expanden cuando los/as adolescentes detectan en su entorno de referencia la seducción e inmersión por actividades de riesgo. Según las últimas investigaciones, constituye uno de los puntos de ruptura del/la adolescente con manifestaciones prosociales (Vanderbilt-Adriance y Shaw, 2009; Martin et al, 2015; Navarro, Pérez-Cosin y Perpiñán, 2015; Ramón y Ferreira de Carbalho, 2016). La influencia familiar, las atribuciones subculturales y el modelado constituyen factores importantes del aprendizaje informal. Por tanto, los comportamientos no emergen espontáneamente sino que son resultado de un proceso derivado de la relación del/la adolescente con su entorno y del estado en que este se encuentra para empoderarse en su proceso evolutivo.

El capital social se recibe de la inmersión en actividades prosociales o a través de la participación con el entorno (Gergen y Gergen, 2011). Desde esta perspectiva la conexión que une la adolescencia con el riesgo viene determinada desde la práctica cotidiana, atendiendo a la inconsistencia de las relaciones familiares, la desafección en los valores, la nula flexibilización de los procesos curriculares formales, el consumo frenético, la escasez de horizontes tangibles y consistentes, etc. Por tanto, las adolescencias en las sociedades desarrolladas se construyen desprotegidas de capital social y en clara exposición al riesgo. Mientras las sociedades crecen, también sufren trasgresiones que azotan el proceso colectivo y proyectan la individualización.

En este diálogo entre desarrollo y fragilidad, surgen nuevas formas de riesgo que trataremos de descubrir mediante la monografía que presentamos.

Datos clave:

Nº 23 | Adolescencias y Riesgos: Escenarios para la Socialización en las Sociedades Globales

■ Fecha de publicación:

  • 4º trimestre, diciembre de 2018.

■ Fecha límite de recepción de propuestas:

  • Resúmenes: 1 de septiembre de 2018.

  • Trabajos completos (tras la aceptación del resumen previo): 1 de octubre de 2018.

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